El edificio del prestigio corporativo
El prestigio corporativo, como la forma física, requiere mucho tiempo y un esfuerzo permanente, pero se puede perder fácilmente y en poco tiempo.
El prestigio corporativo, como la forma física, requiere mucho tiempo y un esfuerzo permanente, pero se puede perder fácilmente y en poco tiempo.
Las inversiones rentables y con impacto social son cada vez más habituales, y han motivado la reflexión acerca del capitalismo. ¿Podemos hablar de un nuevo paradigma? José Mª Serrano-Pubul, CFA/CAd, Certificate in ESG, reflexiona acerca de ello con la lectura de «Impact», de Sir Ronald Cohen, presidente de The Global Steering Group for Impact Investment (GSG).
En “The Man Who Solved The Market: How Jim Simons launched the quant revolution”, Gregory Zuckerman, periodista de The Wall Street Journal, nos narra el nacimiento y evolución de Renaissance Technologies, firma de inversión cuantitativa fundada por el matemático Jim Simons, cuyo fondo Medallion obtuvo una rentabilidad anualizada del 66% hasta verano de 2019 antes […]
La ciudad imperial tiene un serio problema de polución Marrakech, 25 de diciembre de 2019.- COP , Conferencia de las Partes, órgano supremo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, reunida anualmente desde 1995, estuvo en Marrakech ,Marruecos, del 7 al 18 de noviembre de 2016. Tres días antes, el […]
Aunque no existe un sistema óptimo de pensiones de jubilación para las circunstancias de cada país, si hay principios probados que facilitan evaluar los cambios necesarios que los hagan eficientes y sostenibles. CFA Institute ha publicado «Un sistema de jubilación ideal». Su director ejecutivo para EMEA, Nitin Mehta, afirma que en España las pensiones son […]
“La educación de un inversor en valor: mi viaje de transformación en busca de la riqueza, la sabiduría y la iluminación”, de Guy Spier se lee de un tirón. Es un recorrido vital, de relevancia ética y filosófica. Spier nos narra su periplo, desde que, graduado en Harvard Business School, comienza en capital privado en […]
A principios de la década de 1980 bancos y prestamistas empezaron a empaquetar préstamos hipotecarios y otros flujos de efectivo predecibles mediante emisiones de valores, hasta alcanzar un saldo vivo tres billones de dólares a finales de 2008. Durante años y en un entorno de bajos tipos de interés vendieron estos valores destinados a generar mayores rentabilidades a los inversores. Pero la toxicidad se puso de manifiesto con la espiral bajista del mercado residencial y escalada de apalancamiento, lo que condujo a falta de liquidez de contrapartes. De hecho las compensaciones se basaban en el volumen de operaciones más que a la calidad de los prestatarios o colaterales y muchos confiaron en exceso en las calificaciones de las agencias de crédito, mientras éstas acusaron falta de datos y experiencia.
urante las décadas de los ochenta y noventa se dieron numerosos períodos de inestabilidad y crisis financieras caracterizadas por aumento de riesgo de crédito, falta de liquidez y volatilidad en los precios de los activos financieros. En muchos los casos se observa inflación de determinados activos, junto a excesos especulativos, malas prácticas financieras y debilidad en los sistemas de medición y control de riesgos.
A los gobiernos ajenos a EE.UU., ajenos a sus propias políticas de dinero barato, descuido regulador o inadecuado o una mala gestión de bancos locales, les gusta culpar al mercado de la vivienda de ese país.
Según la memoria del Consejo General del Poder Judicial en 2013 había 1.661 causas de corrupción política en España: blanqueo de capitales, soborno, prevaricación o tráfico de influencias.
Al calor de los bajos tipos de interés surgieron en EEUU numerosas divisiones dedicadas al negocio de hipotecas de alto riesgo en empresas no bancarias como General Electric, H&R Block y bancarias como el británico HSBC. Al mismo tiempo a los empaquetadores de crédito tradicionales como Fannie Mae, Freddie Mac y FHA (Federal Housing Administration) se unieron bancos de inversión como Sear Steams y Merrill Lynch.
CFA Institute considera que se ha prestado menos atención a la dimensión ética de la crisis financiera. Pero varios principios se ignoraron totalmente o en parte: integridad, competencia, diligencia, precaución y razonamiento, juicio independiente o fomentar que otros actúen de manera ética.